Nuestra agencia de viajes tiene raíces nómadas, procedentes de uno de los lugares más impresionantes de nuestro planeta: el desierto del Sahara. La arena naranja que conforma las dunas consigue que te sumerjas en un mar de plenitud y paz. Nunca verás un atardecer más relajante y grandioso que desde las dunas del desierto.
Con una extensión de más de 9 millones de kilómetros cuadrados, el Desierto del Sahara forma parte de varios países, entre ellos Marruecos, Argelia, Sahara Occidental, Mauritania, Níger, Mali, Libia, Sudán, Túnez y Egipto.
La parte del desierto de Marruecos más visitada es el desierto de Erg Chebbi al cual se puede acceder desde el pueblo de Merzouga. Dentro de esta localidad se encuentra el pueblecito de Hassilabied, de donde procedemos los guías de Ibratours.
Más allá de las impresionantes e interminables dunas, una de las cosas que más destacan del desierto es su gente. Las personas que habitan a los pies del desierto te cautivarán. Sus costumbres, su amabilidad y hospitalidad harán que tu visita al desierto sea aún más especial. Si tienes ocasión de conversar y conocer a las personas que habitan en la zona, no la desperdicies, estarán encantadas de compartir un rato contigo, e incluso un té. Sus historias como nómadas, sobre su forma de vida y sus costumbres no te dejarán indiferente.
Muchas de las personas de la zona nacieron entre las dunas, como nómadas, y poco a poco se han ido asentando en pueblos, como Hassilabied o Merzouga. Aún así, siguen quedando familias nómadas cuyas costumbres distan mucho de las que ya conocemos.

